Accidente de tráfico

Cuando vamos con el coche por ciudad o por carretera no estamos libres de que se produzca un accidente de tráfico en el que podamos vernos implicados.

Dependiendo de cómo se haya producido el accidente, puede que acudan al lugar de los hechos la policía local o la guardia civil. En estos casos, completarán un atestado que recogerá todos los datos de cómo ha ocurrido el accidente.

Otras veces, no interviene la policía ni la guardia civil, es lo que suele ocurrir en accidentes leves. Pero siempre que sea posible, es conveniente avisar a estos funcionarios públicos porque su intervención hace que toda la tramitación posterior sea más garantista.

Los accidentes de tráfico más habituales son los choques por alcance, mientras estamos parados en un semáforo o en la entrada de una rotonda, el conductor del vehículo de detrás no frena a tiempo y colisiona con la parte posterior de nuestro vehículo.

En estos casos, las partes abandonan el vehículo aparentemente sin lesiones y las molestias comienzan con posterioridad, lo que se conoce como latigazo cervical, que puede provocar que acabemos de baja y con duras sesiones de rehabilitación.

Muchas compañías aseguradoras vinculan los daños materiales de los vehículos con los daños personales del conductor o los ocupantes y aquí es donde surgen los problemas, porque en ocasiones los vehículos apenas sufren daños pero los ocupantes del vehículo sí. Y de cara a la valoración de los daños personales que son objeto de indemnización tiene mucha importancia.

En estos casos, es importante contar un buen profesional a nuestro lado para que nos asesore en las negociaciones con la compañía aseguradora. No conviene fiarse de la oferta vinculante que están obligados a pasar al afectado, porque en muchas ocasiones la traducción a dinero de los daños personales es muy inferior a la que debe corresponder.

Y cuando digo muy inferior me refiero a movernos en reducciones de miles de euros (en uno de nuestros últimos casos, la oferta inicial era de 2.500 € frente a 15.000 € que le correspondieron finalmente a nuestro cliente).

Este tipo de procedimientos requieren contar con un abogado especialista en accidentes de tráfico, así como con peritos médicos o ingenieros, cuando la dinámica del accidente requiere aportar un informe biomecánico, para justificar los daños personales realmente ocasionados. La intervención de estos profesionales es fundamental para hacer frente a los argumentos de las compañías aseguradoras y maximizar el beneficio del cliente accidentado.

Para cualquier consulta relacionada con accidentes de tráfico, ya sea como conductor o peatón, no dudes en ponerte en contacto conmigo y poner mi especialización a tu servicio.