¿Puedo contratar a una abogada de Palencia?

Muchas veces, se ponen en contacto conmigo personas que residen en otras provincias pero a las que les aparece mi página web o mis datos de contacto cuando hacen una búsqueda de un abogado de familia, por ser una de mis especialidades, o de un especialista en derecho civil.

Cuando me solicitan una cita y les indico que mi despacho está en Palencia, algunos se sorprenden, pero aún así siguen interesados en que les atienda. Para ello, tenemos diversas herramientas a nuestra disposición que permiten la realización de consultas independientemente de nuestra ubicación. En alguna ocasión he tenido que realizar reuniones con personas que se encontraban en el extranjero por motivos de ocio o trabajo.

Un abogado puede ejercer en todo el territorio nacional

Los abogados no estamos limitados a asistir en los asuntos judiciales por un tema geográfico, como puede ocurrir con otras profesiones jurídicas, por ejemplo los Notarios y, antiguamente, los procuradores.

Un abogado con despacho profesional en Santander, puede asistir en procedimientos que se estén tramitando en Cádiz, en Baleares o en Islas Canarias, sin ningún problema.

La relación abogado – cliente es una relación de confianza, si yo confío en mi abogado de Palencia y tengo que hacer una reclamación a un señor de Alicante ¿por qué no voy a contratar a mi abogado de confianza?

Otro punto a favor de esta, llamémosle, movilidad geográfica son las nuevas disposiciones legales que permiten la comparecencia telemática en la gran mayoría de los procedimientos judiciales. Basta con que el Letrado y Procurador lo soliciten en el Juzgado en cuestión, para que se les faciliten las claves y puedan acceder a la sala de vistas desde sus propios despachos o desde la sede judicial donde trabajan habitualmente, que les facilita una sala para la comparecencia.

¿Cómo se gestionan las consultas cuando el cliente no se encuentra en el mismo municipio que la abogada?

Cuando un cliente contacta con un despacho de abogados, lo normal es que se trate de una consulta y en función de cómo resulte la consulta, contrata o no los servicios del abogado para que lleve el asunto.

Es lógico que antes de confiar nuestro asunto a una persona, queramos conocerla. Siempre hay gente con la que vamos a tener más afinidad, nos van a generar más confianza, les vamos a ver más profesionales… Ese primer contacto que se consigue a través de la consulta es esencial para crear una base sólida a la relación de confianza que sostiene el binomio abogado – cliente.

Una de las primeras preguntas a las que nos enfrentamos los Letrados en el tema de consultas es: “¿la consulta es gratis o tiene coste?”. Depende siempre de la política del despacho.

En mi opinión, y es la que aplico en mi despacho, la consulta debe tener coste, puesto que se trata de un trabajo en el que el abogado pone su conocimiento y tiempo a disposición del cliente.

La consulta requiere escucha activa, conocimientos previos y respuesta resolutiva a las dudas que se presenten, en ocasiones, incluso se tienen que revisar documentos para poder dar una respuesta fundamentada y sólida al cliente.

Las formas de realizar una consulta de un tema concreto cuando no es posible realizarla de forma presencial son:

  1. Vía teléfonica – en ocasiones es suficiente con una llamada telefónica. Si fuera necesaria la revisión de alguna documentación, puede remitirse con anterioridad vía correo electrónico y una vez visualizada, es posible mantener la consulta por teléfono. No debe confundirse la vía telefónica para lanzar directamente la consulta al abogado, algo muy habitual, y que trataremos de forma específica en otra entrada.
  2. Vía correo electrónico – algunas personas no se sienten cómodas hablando por teléfono, por lo que, en ocasiones, he resuelto consultas de clientes vía correo electrónico. La desventaja es que carece de inmediatez, de cara a plantear dudas o nuevas cuestiones que surjan al tratar determinados temas.
  3. Teams, Zoom… o plataformas similares – actualmente, contamos con herramientas que facilitan mucho la vida y la forma de trabajar. La videollamada es una opción perfectamente válida para practicar las consultas de una manera lo más parecida a la presencial. Tiene la ventaja de la inmediatez y además el trato personal, que se pierde un poco con el teléfono.

¿Qué límites tenemos a la hora de elegir abogado?

Los únicos límites que existen a la hora de elegir abogado son los que se quiera marcar cada uno.

Como hemos dicho al principio, la relación abogado – cliente es una relación de confianza. Es fundamental que se mantenga esa confianza durante toda la prestación del servicio.

Como especialista en temas de familia, es evidente que los clientes llegan al despacho viviendo situaciones difíciles e incómodas, la confianza es el valor fundamental puesto que como abogada les acompañas en esos momentos poco agradables y tensos, y ese vínculo que se crea se debe mantener durante todo el procedimiento para que todo fluya y sientas que tu asunto está bien dirigido y tus intereses protegidos.

En conclusión, da igual donde estés, si tienes un problema y crees que puedo ayudarte, no lo dudes, contacta conmigo y buscamos una solución.